El proyecto

En la última década, Internet y, especialmente, las redes sociales han adquirido una gran importancia como espacios de interacción y socialización. Este contexto virtual, aparentemente neutro, donde las redes sociales contribuyen a construir o amplificar relaciones sociales, se revela como un espacio marcado por desigualdades. Aquí, las relaciones de poder y las prácticas patriarcales se reproducen, a menudo intensificadas por el anonimato y su efecto desinhibidor.

Esta desigualdad se hace especialmente patente en el caso de las mujeres en posiciones de liderazgo o representación políticos, reflejando y amplificando los desafíos a los que han hacer frente en el ejercicio de su cargo.

A pesar del crecimiento significativo en la investigación sobre comunicación política digital, el estudio de las asimetrías de género en la comunicación y el debate político ha sido escasamente explorado. Este trabajo busca profundizar en este fenómeno poniendo especial énfasis en las hostilidades de género. Para ello se establecieron dos objetivos principales: analizar coìmo se articula la conversacioìn poliìtica en torno a las representantes poliìticas en Twitter e Instagram y examinar las prácticas de comunicación política digital de representantes políticos de ambos géneros y explorar las diferencias basadas en género

La diversidad de enfoques y perspectivas desde los que se pueden abordar dichos objetivos, tanto en lo que respecta en la articulación de la conversación política como en las diferencias en las manifestaciones y experiencias de las personalidades políticas en función de género, ha permitido dar continuidad al estudio a pesar del cierre de la API de Twitter -que permitía el acceso a grandes datos de publicaciones e interacciones en la comunicación política, y de las dificultades derivadas de un 2023 de campaña electoral continua.

El ajuste a los datos disponibles, más enfocados a los sujetos políticos que a los mensajes e interacción de la comunidad, así como a la nueva reconfiguración de técnicas de recogida de información llevó a orientar las desigualdades en la comunicación política digital a la hostilidad recibida o percibida. Una orientación que sitúa el estudio en el marco de los trabajos en torno a violencia contra las mujeres en la política digital.

Se parte de la hipótesis de que el entorno virtual representa un territorio hostil para las mujeres en la política. Más allá del “coste de hacer política” las mujeres representantes se enfrentan a una serie de manifestaciones de diversa entidad y lesividad, que deben entenderse como parte de las violencias políticas por razón de género.

Por ello, además del proyecto de investigación, se propone un tercer objetivo relacionado con la transferencia de los resultados a la ciudadanía: Fomentar una reflexión crítica respecto a las violencias contra las mujeres en política, así como un uso más consciente y comprometido de las redes sociales.